Barbacoas, Conciertos y Dependientas del Zara
Siempre me pasa lo mismo, una semana sin nada interesante que contar, y de golpe y porrazo, material suficiente para varios post. Y además escogeré la información menos divertida y la acabaré contando de la peor manera.
El sábado, y con motivo de diversas despedidas de gente (cada vez quedamos menos) y de cumpleaños se decidió organizar una barbacoa y de paso aprovechar que parecía que hacía buen tiempo. Yo, como nunca he sido de preparar las cosas y habría sido mas un lastre que una ayuda, me desentendí un poco del tema y aparecí allí cuando supuse que sería una buena hora, y parece que acerté, toda la comida estaba preparada para meterse al fuego o ya cocinada. Pues no, a los diez minutos de llegar se desata la típica tormenta de verano, que por lo visto vamos a tener de aqui en adelante todas las tardes y acabamos todos metidos en la casa viendo como se empapaba nuestra comida. Y fin. Pudimos gorronear unos cuantos comida de una barbacoa vecina y poco más. Entonces fue cuando me di cuenta que las barbacoas son algo demasiado dominguero para mí. Charcos de lluvia, sangría en cubos de fregar, pies descalzos y pachangas de fútbol...para algunos puede ser el paraíso, para mí, no.
Una vez ya era bastante de noche y los cubos de fregar estaban vacíos, todos los que vivían por las cercanías se disponían a emigrar a casa para darse un duchazo y acudir al siguiente gran acontecimiento de la noche, mi odiada fiesta española, con todos los éxitos del Caribe Mix desde King Africa al regeton...Como yo vivía lejos y si volvía a casa sería para meterme en la cama, me acoplé de mala manera a un grupo que se iba a continuar al fiesta a casa de alguien para mi todavía desconocido, sabía su nombre y sabía que era un pijo de Madrid por el tamaño del flequillo ondulado que se gastaba (de Pachá zona VIP para arriba). Y entonces pude comprobar cómo no me equivocaba, casa enorme con terraza de 15 metros cuadrados y artículos tan de lujo como una tumbona para tomar el sol (sobretodo aquí, para que nos vamos a engañar). Y Melendi sonando a todo trapo. Cómo No.
Después de un cubata y de que me aprendiera las letras del tío ese de las rastas, nos fuimos a dicha fiesta y allí ya empezo lo verdaderamente infernal del día. El cansancio que te pasa factura en una fiesta cutre donde hace 40 grados mínimo y estas rodeado de gente a la que como mínimo tienes que saludar y sonreir. Pero resulta que yo estaba asocial y terminaron tocándome los cojones con temas que prefiero olvidar (aviso: todo lo que esté relacionado con el Imperio Amancio Ortega está podrido, totalmente demostrado). Total, que me retiro a la primera ocasión para intentar recuperarme.
Y después de un día tan fantástico hoy domingo he acompañado a Siouxie al concierto de Arcade Fire y aunque han sonado bastante bien y he tocado y me he chocado con el cantante cuando ha bajado a tocar entre el público (lástima no haber sido más fan del hombre) no me ha terminado de llenar, no se, creo q soy tan influenciable que ya iba predispuesto a que no me gustaran. Vaya usted a saber. Aún así me quedo con cuando las Electrocute me azotaron en mitad de una canción. Eso si que era de fan.

3 Comments:
Hombre, de fan o de llevar un pedo que ni te acuerdes de cómo te llamas.
No entiendo muy bien lo de Zara, quizá deberías dedicarle un post completo, vamos, digo yo.
Querido Amancio;
El uso indiscriminado de la negrita te delata, por mucho que te escondas. Lo siento, pero no creo que vaya a darte ese placer.
Otra vez será.
que bueno lo del concierto de Arcade Fire, tienes que hacerte mas fan.
Publicar un comentario en la entrada
<< Home